Conociéndome.
Ha terminado para mi un año cargado de emociones, éxitos y experiencias. Este pasado 2009 ha sido para mi, el año en el que he participado en muchas actividades como nunca antes. El cambio más relevante que puedo destacar desde principios de año fue mi cambio de carrera, dejando por un lado mi dimensión de intereses por la informática, puse en práctica mi dimensión subjetiva.
Estudiar Consultoría Psicológica fue la decisión que me permitió desarrollarme como persona, a conocerme como ser humano y tener nuevamente expectativas acerca de las relaciones interpersonales en las que participo. Mis primeros logros en la práctica de esta nueva forma de ser y estar en el mundo me dio mucho ánimo y por consiguiente le di más importancia a algunos detalles en mis relaciones con otras personas.
Estoy aprendiendo a valorar en forma positiva e incondicional a las personas que me rodean, a darles esa oportunidad de ser ellas mismas, a brindarles mi tiempo si necesitan ser escuchados, y lo más interesante, aprendí a no dar más consejos.
El año pasado pude comenzar a desenvolver ese potencial que tengo en mi. Ese potencial que venía obstaculizado por las experiencias no simbolizadas y la vulnerabilidad que no conocía. Comencé a verme realmente tal como soy, comencé a percibir esas experiencias negadas o distorsionadas.
Estoy conociendo mi tendencia actualizante. Esta tendencia es una fuerza interior que me mueve hacia la satisfacción personal, hacia el descubrimiento y desarrollo de mis potencialidades. Esta fuerza, junto con la consideración positiva de mi mismo, me ayudan a ver más allá de los personajes que utilizo diariamente y me permiten tener una imagen de mi mismo más flexible.
Muy pocos notarán estos cambios en mi, puesto que se desarrollan en mi interior, sin embargo, mi percepción del mundo exterior no es la misma. Hoy en día trato de verlo no tan hostil ni determinante, me permito cambiar aunque esto implique esfuerzo y elimino prejuicios que me angustiaban.
Este año que pasó me trajo un regalo hermoso. Doy gracias a Dios por mi amiga, hermana, compañera y esposa, la cual me ha ayudado en estos cambios, y a quien agradeceré toda la vida por amarme, así como yo aprendo a amarla cada día más.
Agradezco a los amigos que no me han dejado, a los que me han escuchado y no me han juzgado, a los que sin comprenderme me apoyaron y a mis compañeros de estudio que me brindaron su tiempo de escucha y confianza.
En este nuevo año que comienza, espero conocerme aún más, y sé que eso redundará para facilitar mi desarrollo personal, el de mis seres queridos y el de aquellos con quienes me cruzaré en el camino, este camino largo que es "El Proceso de Convertirme en Persona" como lo dijo Carl Rogers.
Otros artículos
- enero 2014 (1)
- julio 2012 (1)
- junio 2010 (1)
- enero 2010 (1)
- julio 2009 (1)
- junio 2009 (1)
- abril 2009 (5)
- mayo 2008 (2)
- octubre 2006 (1)
- junio 2006 (1)
- febrero 2006 (2)
Búsqueda de Google
Loading
martes, 5 de enero de 2010
jueves, 30 de julio de 2009
Una vez yo recibí mucha ternura
Palabras relacionadas:
cicatrices,
heridas,
soledad,
ternura
Trato de recordar de nuevo cuando fue que me sucedió esto. No lo recuerdo bien pero estoy seguro que fue el momento más hermoso de mi existencia.
Fue tal vez fue cuando me él creó, o tal vez cuando me miró por primera vez lejos de sus brazos, no lo sé. Lo único que sé, es que hoy cuando volví a sentir soledad en mi interior, percibí de nuevo esa ternura, y supe que yo tenía solo un ser que tuviera el valor y el amor suficiente para rodearme con sus brazos.
En ese momento no pude sentir nada más sino el consuelo por todas las cicatrices de heridas que alguna vez estuvieron en mi corazón. Sentí que esas mismas heridas iban recibiendo el calor sanador y que ese calor se producía desde mi interior. Que hermoso fué sentir eso. Él había puesto dentro mio ese generador de calor en los momentos de frío y soledad.
Sentí mis espaldas llenos de su presencia, sentí cubierto mi cuello con su abrazo y no pude resistirme, Él es perfecto.
Si, ese momento fue cuando recibí ternura, esa ternura de amor, que conquista pero no posee, que entrega pero se queda callado, que espera pero no reclama. Esa ternura que me hace especial, esa ternura que nadie puede comprender.
Esa ternura es la siento cuando enseño, y es la misma cuando pienso, cuando camino solo pensando en él, cuando pongo mis manos en el trabajo y dejo que lo más interno fluya, esa ternura está siempre, y sé que de mi no se apartará.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)